Estudiantes demandan a Florida International University por violar su derecho a protestar
MIAMI, Fla. – Un grupo estudiantil llamado ICEBreakers presentó hoy una demanda contra Florida International University (FIU) por sancionar a sus miembros tras participar en una manifestación silenciosa y no violenta dentro del campus. El grupo cuenta con la representación legal de la American Civil Liberties Union (ACLU) de Florida, Community Justice Project, Reid Levin PLLC y Slater Legal PLLC.
A principios de este año, ICEBreakers organizó una protesta silenciosa para cuestionar la decisión de FIU de establecer un contrato con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE, por sus siglas en inglés) a través del programa 287(g), otorgando a la policía del campus facultades para llevar a cabo labores federales de control migratorio. La protesta tuvo lugar durante un evento en el campus que contó con la presencia de la presidenta de FIU, Jeanette Nuñez, quien ha respaldado el acuerdo 287(g) y se ha negado a reunirse con ICEBreakers para abordar el tema. Varios estudiantes se pusieron de pie durante el evento vistiendo camisetas con el lema “ICE OFF FIU,” permanecieron en silencio durante unos minutos y luego se retiraron sin emitir palabra.
Tras la protesta, la universidad acusó a siete de los manifestantes de conducta indebida, basándose en una normativa que prohíbe todas las “actividades expresivas” en espacios cerrados dentro del campus, incluso aquellas protegidas por la Primera Enmienda. FIU impuso una amonestación por escrito a los estudiantes y exige que cada uno de ellos presente un video expresando su conformidad con la política inconstitucional de la universidad.
ICEBreakers y los siete estudiantes sancionados también presentaron hoy una moción de medida cautelar preliminar, con el objetivo de impedir que FIU aplique dicha política inconstitucional contra ellos y otros miembros del grupo mientras el caso avanza hacia el juicio.
“FIU es la primera universidad del país que se ofrece voluntariamente para facultar a la policía del campus como agentes del ICE,” declaró Max Fondren, presidente del grupo estudiantil ICEBreakers. “Somos plenamente conscientes del caos que estas colaboraciones con ICE han generado en las comunidades del sur de Florida. Nos hacen sentir inseguros y tenemos todo el derecho a protestar contra ellas. No permitiremos que nos silencien ni nos obliguen a acatar estas medidas.” “ICE no tiene cabida en ninguna universidad, especialmente en una que se autodenomina un refugio para estudiantes internacionales,” afirmó Andrew Caro, uno de los siete estudiantes sancionados, estudiante universitario de primera generación e hijo de inmigrantes mexicanos. “Invitar a las fuerzas federales de seguridad al campus contradice todo lo que esta universidad dice representar; y, en lugar de escuchar las preocupaciones reales de los estudiantes al respecto, nos sancionaron.” Para justificar la acción disciplinaria contra los estudiantes, la FIU invocó su prohibición general de realizar “actividades expresivas” dentro de los edificios universitarios. La demanda sostiene que dicha normativa viola la Primera Enmienda; asimismo, al utilizarla para sancionar la expresión de los estudiantes, la universidad vulneró sus derechos a la libertad de expresión, a la protesta y a la reunión. “La Constitución es clara: las universidades públicas no pueden sancionar a un estudiante por una expresión que no cause alteraciones,” señaló Adam Saper, abogado del Community Justice Project. “La protesta de ICEBreakers contra los acuerdos 287(g) está protegida constitucionalmente, aunque a la universidad no le agrade el mensaje que transmite. Utilizar una normativa tan amplia y ambigua contra estudiantes organizados constituye una censura ilegal y un intento de la universidad por silenciar la disidencia en un momento en que nuestra comunidad necesita más voces que exijan justicia.” En los últimos años, Florida ha intentado sistemáticamente censurar aquellas expresiones que no son de su agrado en los campus universitarios. Desde la ley “Stop W.O.K.E.” hasta la interferencia en los planes de estudio y el nombramiento de aliados políticos en cargos administrativos, esta demanda representa el desafío más reciente ante la extralimitación del gobierno estatal en el ámbito de la educación superior. “Las universidades de Florida deben ser espacios para el debate, el desacuerdo y la discusión,” declaró Nicholas Warren, abogado principal de la ACLU de Florida. “Los miembros de ICEBreakers tienen pleno derecho a expresarse, y la FIU no puede convertir su campus en una ‘zona libre de protestas’ mediante normas de conducta estudiantil. Nos veremos con la FIU en los tribunales.”
Students sue Florida International University for violating their right to protest
MIAMI, Fla. – A student-led group called ICEBreakers filed a lawsuit today against Florida International University (FIU) for disciplining members for participating in a non-violent, silent demonstration on campus. The group is represented by the American Civil Liberties Union of Florida, Community Justice Project, Reid Levin PLLC, and Slater Legal PLLC.
Earlier this year, the ICEBreakers organized a silent protest challenging FIU’s decision to contract with U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) through the 287(g) program and empower campus police to conduct federal immigration enforcement. The protest took place at an on-campus event featuring FIU President Jeanette Nuñez, who has supported the 287(g) agreement and refused to meet with ICEBreakers about it. Several students stood up during the event wearing “ICE OFF FIU” t-shirts, silently stood for a few minutes, and then silently walked out.
After the protest, the university charged seven of the protesters with misconduct under a policy that bans all “expressive activities” indoors on campus, even ones protected by the First Amendment. FIU imposed a written reprimand on the students and is requiring each of them to submit a video expressing compliance with the university’s unconstitutional policy.
ICEBreakers and the seven charged students also filed a preliminary injunction motion today, seeking to block FIU from enforcing the unconstitutional policy against them and other ICEBreakers members while the case proceeds to trial.
“FIU is the first university in the country to volunteer to deputize campus police into ICE agents,” said Max Fondren, president of the ICEBreakers student group. “We are all too aware of the chaos these ICE partnerships have created across communities in South Florida. It makes us feel unsafe, and we have every right to protest it. We will not be silenced or forced into compliance.”
“ICE has no place at any university, especially one that calls itself a haven for international students,” said Andrew Caro, one of the seven charged students, a first-generation college student, and the son of Mexican immigrants. “Inviting federal enforcement on campus goes against everything this university claims to represent—and instead of listening to students’ real concerns about this, they punished us.”
To justify its disciplinary action against the students, FIU cited its blanket ban on “expressive activities” inside university buildings. The lawsuit argues this regulation violates the First Amendment; and in using the regulation to punish the students’ speech, the university also violated their right to free speech, protest, and assembly.
“The Constitution is clear: public universities cannot discipline a student for non-disruptive expression,” said Adam Saper, staff attorney at Community Justice Project. “ICEBreakers’ protest against 287(g) agreements is constitutionally protected—even if the university doesn’t like the message it sends. Using this overly broad regulation against organized students is unlawful censorship and an attempt by the university to silence dissent at a time when our community needs more voices demanding justice.”
In recent years, Florida has systemically sought to censor speech it disfavors on college and university campuses. From the Stop W.O.K.E Act to interfering with university curricula and appointing political allies as administrators, this lawsuit represents the latest challenge to the state government’s overreach into higher education.
“Florida’s colleges and universities are meant to be places for debate, disagreement, and discussion,” said Nicholas Warren, senior staff attorney at the ACLU of Florida. “The ICEBreakers have every right to express themselves, and FIU cannot turn its campus into a ‘protest-free zone’ through student conduct rules. We’ll see FIU in court.”















